Si estás en ese punto donde quieres vender tu casa y no sabes cómo hacer para que el anuncio sea más atractivo, tengas más visitas y lo vendas pronto, saca papel y boli porque te vamos a contar cómo tienes que hacerlo:

1. Fuera enredos. Limpia y ordena de arriba a abajo y desempadrona de tu casa a las pelusas.

Estamos a punto de entrar en febrero y todavía hay casas con el árbol de Navidad puesto.

Que no es que esté ni bien ni mal, pero si vas a vender tu casa, esto le resta puntos.

Cuanto más despejada y limpia la tengas, mejor entrará por el ojo del que te visita.

También es recomendable que la despersonalices un poco porque el visitante tiene que imaginarse allí viviendo. Si tienes las fotos de tu primera comunión en la estantería; o la nevera llena de dibujos (preciosos, por supuesto) de tus hijos, procura quitarlo. Total, lo vas a tener que guardar igual y ya vas adelantando cosas.

 

2. Llama al manitas de la póliza de hogar o mírate un tutorial de Youtube para arreglar ese grifo que gotea.

El grifo o todo aquello que necesite una reparación. Los detalles son importantísimos.

Tu casa ahora es como una pasarela de moda. Llegará gente que se paseará por ella, mirará mucho (más de lo que crees) y se irá por donde ha venido.

Justo como pasa en las pasarelas.

“Uy, mira qué volantes tan estrafalarios” “Ese pantalón con esa camisa no combina nada”.

Y en tu casa pasará lo mismo.

“Anda que podrían haber arreglado el ruidito de la cisterna. ¿O es así siempre?. Vaya, un gasto más”.

“La cocina es preciosa, pero madre mía cómo está la silicona del fregadero. Espero que no esté filtrando el agua por el mueble y esté podrido”.

“¡Oh, vaya! Como vuelva a encender la luz me da un ataque epiléptico” (por las lámparas que titilan en modo discoteca).

Tienes que pensar que esto, que puede ser un gasto, en realidad es una inversión y una ventaja para que lo puedas vender antes.

 

3. El blanco hace los espacios más grandes.

Y no es porque lo digamos nosotros.

Es porque el blanco es un refractor de la luz natural y hace que 10 metros se vean más grandes que si los tienes pintados de naranja. O de azul.

Hay que evitar que la persona que vaya a tu casa tenga la sensación de entrar en una cueva. Así que, como en el punto anterior, valora la posibilidad de invertir y pintar si es necesario.

 

4. Actualiza la cocina y los baños con estos detalles y haz que deslumbren.

En cualquier super hay unos productos que se llaman “blanqueadores de juntas”. Es un poco rollo tener que aplicarlo por todas las rayitas de los azulejos, pero desde ya te decimos que es un truco que funciona muy bien tanto en baños como en cocinas porque dan la sensación de limpieza máxima y cuidado.

Y si como extra, consigues doblar las toallas y paños de cocina en rollitos y pones alguna planta, lo bordas en ambas estancias.

 

5. El envoltorio que todo lo arruina.

¿Te imaginas un anillo de diamantes envuelto de cualquier manera en papel de periódico? No pega, ¿no? Qué impresión… Pues en casa pasa lo mismo.

¿Qué es lo primero que va a ver el futuro comprador?

La puerta de entrada. El felpudo. Si el sonido que hace el timbre es el típico dindon o si suena como la peor de las alarmas.

No deberíamos decirlo pero… si el felpudo tiene roña, por favor, tíralo. Si la puerta está arañada y el pomo desgastado, hay fórmulas para repararlo.

La primera impresión es importante, no te olvides.

 

6. Una carpeta única y exclusivamente para las cosas de la casa

Si consigues tener las escrituras, los pagos de los IBI, los recibos de la comunidad, las derramas, las facturas de las reformas o reparaciones que hayas hecho en casa todos los años… ¡felicidades! Porque esto te va a ahorrar mucho, pero que muchísimo tiempo en caso de que te pidan “algún papel que hace falta”.

 

7. Un socio que te ayude a vender tu casa más rápido

Todos estos trucos están genial, pero ¿Quién vende tu piso?

¿Lo subes a internet y le abres la puerta a cualquiera que quiera verlo?

¿Sabes la cantidad de gente aburrida que se dedica a visitar casas sin intención de comprarlas sólo por pasar la tarde?

Y ese tiempo que pierdes, ¿Cómo lo monetizas o lo recuperas?

En House Hunting actuamos como tu aliado.

Filtramos a esos “listillos” que no tienen intención de nada porque, tras 15 años gestionando inmuebles, tenemos un máster en reconocer “quién sí y quién no”.

Además, te asesoramos y te guiamos si tienes dudas con el precio de venta que quieres fijar.

Tenemos conexión con asesores bancarios si buscas trasladar o ampliar tu hipoteca.

Y contamos con un listado de personas que están esperando a que les llamemos cuando hay un piso en venta.

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